sábado, 30 de enero de 2016

Consejos para una pedicura perfecta

Durante el verano ponemos un especial esmero en el cuidado de nuestros pies para que luzcan bonitos con las sandalias, pero con la llegada del otoño o el invierno y el calzado cerrado solemos dejar de lado el cuidado de nuestros pies.

El primer paso para lucir unos pies perfectos cuando llegue de nuevo el buen tiempo es cuidarlos durante todo el año, siguiendo nuestro ritual para conseguir una pedicura perfecta.

Las durezas son el principal enemigo de nuestros pies, no sólo los afean sino que pueden causar dolor y daño al caminar. Para ablandarlas lo mejor es comenzar la sesión de pedicura dejando los pies en remojo en agua tibia durante unos minutos. Podemos añadir además algún producto exfoliante o añadir unos aceites esenciales.

Tras secar los pies es hora de limar las durezas, ya sea con una lima especial para pies o con la siempre socorrida piedra pómez.

Para cortar las uñas de los pies la mejor herramienta es un cortauñas ancho que usaremos únicamente en horizontal. La forma se la daremos a las uñas posteriormente usando una lima. Así nuestras uñas quedan más bonitas y evitamos la aparición de uñas encarnadas.

Con las uñas listas es hora de remover las cutículas. Con ayuda de un poco de aceite o de crema y un palito de naranja podremos moverlas fácilmente hacia atrás, evitaremos cortarlas en la medida de lo posible.

La piel de nuestros pies requiere de una especial hidratación así que antes de empezar a pintar las uñas es hora de aplicar una buena crema hidratante. Puedes usar cualquier tipo de crema hidratante pero es más recomendable usar una formulada especialmente para esta zona del cuerpo.

Para pintar las uñas sigue la misma rutina que en las manos. Aplica una capa de esmalte transparente para proteger la uña, aplica la capa de color y vuelve a aplicar esmalte transparente para proteger y alargar la duración del color.

Consejos para una pedicura perfecta

jueves, 12 de noviembre de 2015

Extensiones Closure

Las extensiones closure son cierres postizos que se ponen en la parte superior de la cabeza. Su objetivo es proteger tanto el cabello natural como las extensiones, disimulando el sistema que se haya utilizado para poner las extensiones.

El closure es una sola pieza que va cosida al pelo, de forma que pueda moverse libremente y aporte un aspecto todavía más natural. Este tipo de cierres con armadura son muy útiles para tapar los enganches de las extensiones, pero también pueden ser una gran solución para ocultar problemas de alopecia o un cabello demasiado fino, evitando así que se vea el cuero cabelludo.

El closure está elaborado de forma que imita a la perfección el cuero cabelludo y puede ser usado tanto de forma temporal como permanente.

Algunas piezas de closure están especialmente indicadas para la parte frontal del cabello. A estas piezas se las conoce como “lace closure” e imitan a la perfección la forma del nacimiento del cabello, de modo que a través de ellas se puede aportar más longitud y cantidad de pelo a la siempre difícil zona de la frente. El diseño de estas extensiones permite que quienes las llevan puedan peinarse luego con total comodidad y adoptar diferentes estilos de peinado.

Con elementos como los closure podemos conseguir que las extensiones queden lo más natural posible y que nadie se dé cuenta de que las llevamos puestas.

Este tipo de extensiones deben cuidarse igual que el resto de extensiones. Lavando y secando con cuidado de no dar tirones y aplicando productos específicos para que el pelo natural o sintético muestre siempre su mejor aspecto y parezca lo más natural posible. Un buen cuidado de las extensiones es la mejor fórmula para que éstas aguanten el mayor tiempo posible y lo hagan además en unas condiciones óptimas.




viernes, 2 de octubre de 2015

Aceite de argán, el aliado para tu cabello

El aceite de argán se ha convertido en uno de los productos cosméticos estrella por sus múltiples beneficios tanto para la piel como para el cabello.

Este aceite se extrae de un árbol originario de Marruecos y las culturas de la zona han usado este producto para cuidar su piel y su cabello durante cientos y cientos de años con estupendos resultados.

Para el cuidado del cabello el aceite de argán puede ser un gran aliado ya que reporta múltiples beneficios y en función de la cantidad que apliquemos puede tener un uso u otro.

El aceite de argán actúa como un protector térmico para el cabello que puede ayudarte a protegerlo si vas a usar secador, tenacillas o planchas. Además te ayudará a fijar el peinado sin dejar sensación grasa ni de apelmazamiento. En el caso de cabellos teñidos el aceite de argán ayuda a mantener el color durante más tiempo.

Sus grandes propiedades hidratantes hacen que el uso de este producto esté indicado para todo tipo de cabellos: lisos, rizados, teñidos, cabello seco e incluso quebradizo.

Para aplicarlo basta con echar una gotas sobre la mano y extender el producto a lo largo de todo el cabello dividiéndolo en varios mechones para asegurarnos de que lo extendemos bien, incidiendo especialmente en las puntas. Si quieres usarlo como producto hidratante, una vez al mes aplica una capa generosa en las raíces y deja actuar de 20 a 25 minutos, a continuación lava el cabello con normalidad.

Además de mejorar el aspecto y salud de tu cabello el aceite de argán puede ayudarte a luchar contra problemas como la caspa, la dermatitis, el picor, la psoriasis y otros problemas causados por la presencia de demasiada grasa en el cuero cabelludo si lo acompañas de un buen exfoliante.


viernes, 31 de julio de 2015

Consejos para elegir unas buenas planchas para el pelo

El pelo liso nunca pasa de moda, tanto para llevarlo suelo como para elaborar con él algún tipo de peinado. Aunque puedes conseguir una melena lisa con ayuda de un cepillo y un secador, lo más habitual es usar unas planchas alisadoras.

Si estás pensando comprar unas planchas para el pelo hay varios aspectos que debes tener en cuenta antes de decidirte. Lo primero es elegir una marca de calidad y una vez que tengas claro qué marca quieres, puedes comenzar a analizar diferentes modelos.

Hoy en día la mayor parte de las marcas ofrecen planchas para el pelo de diferente tipo. Los modelos de placas finas están indicados para personas con el pelo rizado y de una largura media, mientras que las planchas con placas anchas están especialmente pensadas para personas con un cabello muy grueso o largo. Este tipo de cabello también puede alisarse con unas planchas de placas finas, pero se tardará más. Existe también el modelo de viaje, planchas pequeñas y estrechas que puedes llevar fácilmente en el bolso o la maleta.

Algunos modelos de planchas pueden ser usados con el pelo mojado y con el pelo seco. Lo menos dañino para el pelo es usarlas una vez que el cabello esté seco, aunque las planchas que puedes usar con el pelo húmedo te permitirán ahorrar tiempo al combinar la función de secado y alisado.

La temperatura de la plancha es otro elemento a tener en cuenta. La temperatura habitual para alisar el cabello es de 175º a 190º, aunque la temperatura puede variar en función del tipo de cabello de que se trate. Lo normal es que las planchas para el pelo puedan funcionar en temperaturas de 75º a 240º.

Por último, ten en cuenta que con un poco de práctica las planchas para el pelo podrán ayudarte a hacer otros peinados como ondas o rizos.


jueves, 30 de julio de 2015

El acondicionador ¿antes o después del champú?

De un tiempo a esta parte algo tan simple como el lavado de cabello parece haberse convertido en todo un arte y no hay una semana en la que no descubramos algo nuevo para que nuestro pelo esté todavía en mejores condiciones.

Si hace un par de años algunos famosos se postularon como defensores de lavar el cabello lo menos posible alegando que el champú contribuye a estropearlo, lo que se lleva hoy en día es invertir el orden habitual de lavado del cabello, comenzando por el acondicionador y aplicando después el champú.

Los defensores de esta teoría alegan que el acondicionador contribuye a cerrar la cutícula del pelo y darle un buen aspecto. Aplicar el champú después ayuda a eliminar los posibles excesos de acondicionador y a que el cabello quede en unas condiciones óptimas de limpieza, luciendo más bonito que si se usa el orden habitual. Eso sí, los que han probado el método lo desaconsejan en el caso de cabellos secos y gruesos.

En realidad no existe una fórmula óptima para lavarse el cabello y no todo el mundo está conforme con el resultado usando champú y acondicionador en orden inverso al habitual. El cabello de cada persona es diferente y requiere de tratamientos diferentes, de modo que lo que a alguien le funciona a otros puede irles muy mal.

Lo más recomendable es escoger siempre productos adecuados para el tipo de cabello que se desea tratar y además de aplicar champú y acondicionador no hay que olvidarse de aplicar periódicamente una mascarilla hidratante que aporte más nutrientes al cabello, algo que es especialmente importante en el caso de cabellos teñidos, con mechas o con permanentes.

En cuanto al orden de uso de los productos, todo es cuestión de probar y encontrar lo que a cada uno/a le va mejor.

domingo, 26 de julio de 2015

¿Cuál es tu tipo de piel?

Saber qué tipo de piel tenemos es imprescindible para poder aplicar los productos adecuados que nos ayuden a lucir un cutis perfecto. En este sentido conviene tener en cuenta que la piel, especialmente la del rostro, va cambiando a lo largo de los años.

Lo más habitual es clasificar la piel en: normal, mixta, seca, grasa y sensible. En función del tipo de piel que tengamos tendremos que lidiar con unos problemas o con otros y por tanto deberemos aplicar productos diferentes.

La piel normal es la que todo el mundo querría, es aquella que no sufre un exceso de grasa ni de sequedad y en las que las imperfecciones o el acné son algo muy esporádico. La piel de tipo normal en el rostro es curiosamente una de las menos frecuentes, ya que la constante exposición al sol, el frío, etc. hace que la piel de nuestra cara sufra mucho más que la de otras partes del cuerpo.

Las pieles grasas podemos reconocerlas por los brillos y el aspecto dilatado de los poros, especialmente en la zona de las aletas de la nariz. En este tipo de pieles es frecuente la aparición de acné y granitos, pero la aparición de arrugas es menor que en otro tipo de pieles.

En el caso de la piel seca podemos reconocerla por el aspecto tirante, áspero y quebradizo de la piel. La falta de la adecuada hidratación de este tipo de pieles da lugar a una mayor propensión a las arrugas y a frecuentes descamaciones.

Piel mixta es aquella en que se combinan diferentes zonas de piel grasa con zonas de piel normal o incluso seca. Tratándose del rostro lo normal es que la zona grasa se sitúe en la zona T (barbilla, frente y nariz).

Por último estamos ante un caso de piel sensible si la piel reacciona con rojeces, irritaciones, picor, etc. ante determinados cambios de temperatura e incluso emocionales.

Más información en http://labellagz.com

viernes, 24 de julio de 2015

Cuidado de las rastas en verano

Lucir un cabello bonito durante el verano es uno de los principales retos de la temporada estival. Para que nuestro cabello no sufra por la acción del sol, el cloro de las piscinas y la sal del mar, debemos adoptar precauciones durante todo el verano. Los protectores capilares, los champús para arrastrar productos como el cloro y un buen pañuelo o sombrero son los mejores aliados para que el pelo llegue al otoño en las mejores condiciones posibles.

Cada tipo de cabello requiere unos cuidados diferentes en función del peinado que llevemos y es que no es lo mismo tener el pelo rizado que, por ejemplo, llevar el pelo teñido. Por eso hoy vamos a centrarnos en los cabellos con rastas.

Las rastas requieren mayores cuidados durante las primeras semanas, por lo que el verano, cuando disponemos de más tiempo libre, puede ser un buen momento para hacérselas. Si te has hecho las rastas hace poco la mejor manera de apartarlas de la cara para que no te den calor es con una diadema elástica, puedes recogerlas con una goma pero si no las llevas hace demasiado tiempo puede que se queden marcas de la goma en ellas.

No obstante, si vas a nadar en la playa o la piscina lo mejor es que sujetes tus rastas con una goma para el pelo, de esta forma evitas que la raíz se desenmarañe demasiado. Eso sí, no olvides soltar tu pelo una vez que estés fuera del agua para que se seque al aire y evitar que se acumule humedad en las rastas.

Aunque el agua de mar es muy beneficiosa para las rastas, al finalizar el día de playa no olvides lavar tus rastas con productos adecuados para las mismas a fin de evitar la acumulación de olores en las mismas.